Logo_Crea512x512

Vivir con un adicto en casa

Personas conviviendo con un adicto en casa

Vivir con un adicto en casa siempre suele ser complicado. En el transcurso de adicción, la persona adicta pasa por inestabilidad emocional y son impredecibles. La cohabitación suele volverse difícil cuando una persona que comparte el hogar tiene un trastorno de adicción. Hay que poner todo nuestro esfuerzo para poder ayudar al afectado.

Es importante recordar que todas las personas tendrán un comportamiento diferente según el tipo de sustancia que consume, por ejemplo: alcohol, cocaína, marihuana, opioides, metanfetaminas, etc. Lo que sea que consuma va a ser todo para el adicto y todo lo demás se vuelve secundario. Procurar hacer sentir al adicto parte importante de la familia para poder guiarlo es muy bueno.

En cuanto a la adicción como enfermedad, afecta a todo el entorno familiar, amistades y conocidos. Todo aquel con el que se tiene contacto podría llegar a tener un papel en la recuperación del adicto. Podría decirse que esto afecta, directa o indirectamente, la vida de varias personas, no solo la familia.

Muchas veces los que conviven con un drogodependiente se sienten tristes, deprimidos o abandonados. La responsabilidad que tienen sobre sus hombros es abrumadora, pues son los que deben atender el hogar sin ayuda del adicto. Si se conoce a alguna persona que pase por esto sería bueno que se le brindara apoyo para que sepa que no está solo.

En casa, se ve de primera mano que el adicto deja de tener prioridad por comida, ropa, vivienda, higiene personal e incluso dormir, todo eso pasa a ser algo secundario.

¿Quién se ve afectado?

Obviamente, el adicto es lo que todo el mundo ve, aunque hay un núcleo familiar que está en una lucha constante día y noche. Muchas veces la familia sufre de igual manera que el enfermo y en muchas ocasiones no piden ayuda. Es difícil aceptar que en la familia hay un adicto y que todos están siendo afectados por ello.

En ocasiones la familia llega a sentirse con sentimientos encontrados por el comportamiento indiferente del adicto. La falta de voluntad y las promesas rotas del drogodependiente incurren en frustración, decepción e ira en los miembros de la familia.

La dependencia de sustancias suele agravarse con el tiempo y el adicto empieza a ser más dependiente de lo que consume y de su familia, la cual destina su tiempo y dinero para ayudarlo. En la mayoría de los casos, los mismos familiares brindan su dinero a sabiendas de que va a ser usado para comprar drogas. Aquí es donde todo se vuelve un problema de relación tóxica, pues el adicto ya sabe que recibirá dinero y podrá comprar siempre una dosis más. En este punto se podría considerar un internamiento como una opción viable.

Algunos consejos para los que vivir con un adicto:

  • Evita a toda costa el consumo de alcohol en casa si el problema es alcoholismo.
  • Evita conversaciones que le recuerden su vida anterior, es posible que algo en su pasado esté contribuyendo a su adicción, deja eso a un profesional y que reciba terapias psicológicas.
  • No tomes sus ataques de ansiedad como afrentas personales.
  • Trata de que el adicto cambie de ambiente, puedes probar cambiar de habitación o ir a vivir en un vecindario diferente.
  • Trata de continuar en la medida de lo posible con el ritmo de vida normal, sin hacer de la adicción el centro de todo lo que sucede en casa.
  • Si la relación en casa se complica demasiado, es mejor considerar un internamiento en un centro de rehabilitación.

En el Centro de Rehabilitación, te apoyamos con tratamientos acordes a tu problema para que vuelvas a tu vida y no causes problemas a tus seres queridos. Contáctanos para tener más información.

Publicaciones Recientes

Obtenga una cita de evaluación hoy, con uno de nuestros expertos

Ubicación

km 23.3 carretera a Fraijanes,
Fraijanes, Guatemala.

Información en Horario

Lunes – Domingo
8:00 AM – 10:00 PM

Detalles de contacto

Teléfono: (+502) 5769 7227